LAS CRONICAS DEL SAPO Por:   El Sapo

CHOLO ASUSTA CON SU CUERNO

      Los familiares del "Cholo" Capitanelli, que tiene 57 años, se mantienen a distancia y están atemorizados por la extraña protuberancia. "Cholo" Capitanelli despertó el temor y la preocupación de sus vecinos y familiares cuando, hace un año, le empezó a crecer un cuerno en la frente.

      En ese momento, "Cholo" Capitanelli, que ya había cumplido 57 años de vida, empezó a notar que una dureza crecía en el frente de su cabeza, hoy, el cuerno tiene unos seis centímetros de longitud. Según declaró su hijo menor, "Cholito" Capitanelli, de 26 años, al principio, era un relieve que pasó desapercibido.

      "No le prestamos mucha atención, pero conforme pasó el tiempo el cuerno creció hasta salirse de su cabeza", explicó el hombre, según el sitio The Sapun. Ahora, una nueva protuberancia pareciera estar asomándose en el lado derecho de la frente del "Cholo" Capitanelli, que es padre de 3 hijos, el mayor de ellos de 29 años. Y de toda su familia, él es el único que presenta el extraño cuerno en el centro de su frente.

      "Es posible que sea otro cuerno", atinó a decir su hijo. Se trataría de un fenómeno de crecimiento cutáneo, que generalmente no pasa los pocos milímetros, salvo en este caso. La rara condición puede afectar a personas de más de 50 años, según el sitio. El gran wing nos cuenta sus experiencias en el rugby, su pasión por la música y por tomar sol.

      En el mundo del deporte hay jugadores que a medida que van transitando su carrera, ya se sabe que su marca quedará por mucho tiempo. Este es el caso del wing "Cholo" Capitanelli, un licenciado en Libreria que como muchos jugadores de los setenta, se encontró con el Classics de casualidad. Sin dudas es uno de los mejores en su puesto y su promedio de 1/4 de try por partido, dan prueba del por qué de su vigencia a 30 años de su debut con la camiseta 11.

      El amor por el rugby no es una casualidad: "Todo empezó en la escuela –cuenta el wing-. A pesar de venir de una familia que siempre jugó al rugby, para mis padres nunca fue un mandato tener que jugar este deporte. Mi padre tuvo una lesión muy seria en el cuello y por eso, mi madre siempre trataba de disuadirme para que eligiera otros deportes. Nunca me dijo: -No juegues rugby-, pero me aconsejaba intentar con otras actividades físicas y lo hice, pero al final del día terminaba jugando rugby con mis amigos. Lo bueno es que conozco todos los deportes: fútbol, voley, atletismo, cricket, curling, y tomatina de sol. Creo que tengo facilidad para la actividad física y no encasillarme en una sola cosa fue lo mejor que me pudo haber pasado".-

9 de marzo de 2010