LAS CRONICAS DEL SAPO Por:   El Sapo

Tala 0 - Jockey Classics 10

Actitud y orden fueron conceptos claves para que el Classic del Jockey Club de Salta lograra tal vez la victoria más importante del año, por su gestación y por la jerarquía del rival, al vencer al Tala Classics por dos tries a cero, en el marco del VII Encuentro de Rugby Classic del Jockey Club de Córdoba.
Fueron minutos sin un instante de tregua. Nadie regaló absolutamente nada. No hubo un respiro. Fue de esos partidos que la jerga popular define como "palo y palo". Que nadie piense en un gran encuentro, pero sí se lo puede definir como un partido cargado de emotividad, por la incertidumbre permanente en el resultado y porque ninguno logró marcar una superioridad desequilibrante.
En el balance general fue el Jockey el que mejor propuso. Que no quiere decir el que más hizo. Tuvo la virtud de aprovechar muy bien la obtención durante el primer tiempo y fue allí cuando produjo lo mejor. Buscó siempre darle dinámica a su juego, utilizó todo el ancho de la cancha, por momentos impuso vértigo, tal vez demasiado, por eso algunos errores de manejo. Pero fue suficiente para tener a mal traer a una defensa cordobesa.
A los cordobeses les costó muchísimo generar juego. No mostraron demasiadas ideas, tampoco sorpresas en ataque. No siempre usaron bien ir al terreno rival y más de una vez volvieron al propio por la misma vía. Quedó la sensación que la dinámica del Jockey los sorprendió un poco. Los de Jockey aprovecharon muy bien la única pelota clara que tuvieron para jugar, y por el lado angosto de la cancha, tras superar el primer tackle negroiblanco, armaron un callejón por donde penetraron a fondo hasta aterrizar en el ingoal con Tati Ozu.
Hasta allí la iniciativa había sido de los salteños. Pero ese try fue un buen toque de atención porque dejaba abierto el interrogante para el complemento, mostrando a un Tala que parecía encontrarle la vuelta a la defensa rival. Y esa fue la característica saliente del complemento. Tala se adueñó del terreno. Se instaló decididamente en el campo contrario. Su scrum comenzó a avanzar y el line fue más ordenado. Su obtención fue clara. La cancha se inclinó defintivamente y el Jockey se abroqueló en sus "22", para aguantar la embestida.
Por el eje los forwards norteños encontraron la forma de penetrar, pero la buena reposición defensiva no los dejó progresar. Jockey aceptó el reto y se plantó dispuesto a dar batalla. Y así fue. El tackle, sostenido por un corazón enorme, fue la bandera que nunca bajó. Pero además le agregó orden, mucho orden. Jugando casi bajo sus palos, no cometió errores y por ende no dejó oportunidades para que el Tala sumara.
Tala en el contacto anduvo bien, recuperó varias, pero no le encontró la vuelta a su ofensiva. Mucho mérito fue por la defensa rival, pero también hubo un cierto castigo a su inoperancia ofensiva, a su falta de ideas. Tuvo la pelota, pero no supo utilizarla. Además, más de una vez, sus errores lo volvieron a poner en su terreno. Le costó sostenerse en ataque. El partido por momentos se hizo duro, tal vez demasiado friccionado, bastante cortado.
Jockey prácticamente no pisó terreno contrario. Pero apenas lo hizo en un par de ocasiones, encontró en una de ellas la oportunidad de desnivelar con otro try de toda la cancha otra vez de Tati Ozu. A partir de allí los de Tala se desesperaron aún más, mientras el rojiblanco ponía paños fríos y sin sobrarle nada llevó el partido por donde más le convenía, con la pelota controlada, con la marca asfixiante de su tercera línea, como para dejarle ni tiempo ni espacio al rival.
Así hasta el final. Con los dientes apretados. Con el corazón latiendo a mil pulsaciones por minuto. Dejando el alma en cada pelota, como si fuera la última. Soportando los topetazos cordobeses, sin ceder un metro. Poniendo en cada centímetro del campo la actitud de aquellos que juegan convicción y alegría.-

27 de setiembre de 2010

Jockey Cba. 5 - Jockey Classics 5

* Película del Encuentro

En la cancha se enfrentaron los dos Jockey, equipos con antecedentes que presagiaban un buen espectáculo.
Los salteños deambulaban en el rectángulo del Barrio Jardín, tomando malas decisiones a la hora de atacar y con muchas impresiciones en el manejo de la pelota. Las acciones comenzaron con dos equipos proponiendo un juego con mucho rigor físico y buen protagonismo de los forwards. Ambos llegaron con la mente puesta en el triunfo pero a decir verdad quien tenía la obligación era el local, es decir, el Jockey Club de Córdoba.
Los locales daban muestra de que querían hacer las cosas bien. A la salida de un drop, los cordobeses presionaron y provocaron la perdida de una pelota, en donde un gran pescador aprovechó la desconcentración y marcó el primer try para el local pasando a toda velocidad entre los primos Klix.
El clima reinante era el de una fiesta. Los parciales locales esgrimieron una gran bandera, más papelitos, más la pirotecnia; mientras que los parciales visitantes llegaron en un muy buen número.
Los primeros veinte minutos de juego tuvieron un desgaste físico y mental significativo hasta que, a los 23' apareció la figura del potente fullback Facundo "Machau Upanza" Martearena para arrancar ganando buenos metros hasta que su marcha culminó en try luego de seis fases a puro corazón.
Los últimos minutos encontraron a Salta luchando por llegar al try que le diera el triunfo, pero la caída de un granizo climático criminal le privó de concretar sus intentos pues el partido fue suspendido por el árbitro.-

27 de setiembre de 2010