CUCHAREITOR VS. TUCUNANO
En el año 2010, después de arribar a Córdoba con los Classics del Jockey, las máquinas, gobernadas por Cuchareitor ("Dani" Cuchiaro en la realidad), están a punto de perder la guerra contra la resistencia humana liderada por TucuNano ("Pingüino Uraseca" Aguiar en la realidad).
Frente a esa situación, Cuchareitor elabora su estrategia decidiendo eliminar al líder enemigo antes de que éste nazca, de modo que no pueda cumplirse su misión de conducción futura.
Para ello envía a Cordoba (año 2010) a un Cuchareitor T-800 modelo Cyber Dani 101, un cyborg asesino, a través de una máquina del tiempo, con la misión de exterminar a TucuNano. El Cuchareitor es una eficiente máquina de chupar que no tiene emociones, y además posee un poderoso endoesqueleto metálico que está recubierto con una capa exterior de tejido vivo, para que se asemeje a un ser humano.
La batalla entre Pinguino y Cuchara es mano a mano y ninguno cae primero. Cuchareitor, aprovechando la información que obtiene de la radio policial, aparece y vuelve a perseguir y torturar a los Classics.
Después de una violenta carrera, seguidos a su vez por vehículos policiales, Cuchareitor se estrella y logra escabullirse. Mientras tanto en un motel, Cuchareitor repara su brazo derecho y se extirpa su ojo izquierdo biológico, dañados en la persecución. Después de colocarse unas gafas de sol para cubrir su ojo electrónico, y se dirige a la comisaría de policía.
TucuNano Aguiar (TucuNano porque cuando anda machao se le entiende menos que Fenano) logra escapar y prepara una emboscada, refugiándose en un contenedor de basura. Al pasar el camión conducido por Cuchareitor, sale de aquél y logra introducir algunas bombas restantes en el vehículo, provocando una gran explosión e incendio, reduciéndolo a escombros.
Cuando creen que finalmente Cuchareitor está destruido, el endoesqueleto metálico de aquél surge de las llamas y los persigue hasta una fábrica automatizada. El endoesqueleto consigue reactivarse del piso con el fernet, los puchos y la birra derramada y comienza a perseguir a TucuNano, arrastrándose.
TucuNano para huir, también debe arrastrarse debido a su herida por dos noches salvajes de joda, y se introduce en una gran prensa hidráulica, creyendo que de esta manera evitará ser alcanzado, pero el endoesqueleto la sigue en el interior de la prensa. TucuNano logra pasar al otro lado de la prensa y ve con terror como el endoesqueleto estira su brazo con el fin de estrangularlo, pero el logra poner en funcionamiento la prensa, y la máquina asesina es aplastada y destruída.
Tiempo después, TucuNano se detiene unos minutos para repostar gasolina a la salida de Córdoba cuando un niño le toma una fotografía con una cámara Polaroid y le pide cinco dólares por ella. La foto es la misma que TucuNano llevará consigo en el futuro. Luego, el niño menciona que se avecina una tormenta, a lo que TucuNano responde Lo sé, refiriéndose a los oscuros acontecimientos futuros.-
28 de setiembre de 2010