¡VIEJOS SON LOS TRAPOS!: MECHA LA DESCOSE
Marcelo Pintado es el Classic más viejo. "El anteaño pasado, mientras veía la tocata tenía la impresión que era yo el que competía", explicó. Meses de reflexión más tarde, Marcelo Pintado decidió comprometerse.
"Le dije a mi mujer: voy a correr y volver a jugar. Ella bajó su cabeza y me respondió: yo no puedo decirte nada, ya que de todas maneras lo vas a hacer", comentó sonriendo al recordar el episodio. Desde entonces su esposa, el amor de su juventud, "forma parte del equipo".
"Toda mi vida he mantenido una relación con el rugby. El hecho de haber jugado y haber sido entrenador se volvió una tentación irresistible. Estas cosas permanecen en el corazón", anotó.
La preparación de su baqueteado fisico al igual que el entrenamiento -recorrió 5.000 km, de los cuales 1.200 sobre arena- los realizó naturalmente, sin contratiempos. Pero la búsqueda de una condición física decente resultó mucho más problemática para este hombre de tremenda calva y bigote groso.
"Cuando tomé la decisión de competir pesaba 102 kilos. Ahora estoy en 79. Voy al gimnasio todos los días para hacer de 20 a 30 minutos de deporte. Sólo movimientos, nada de mucho esfuerzo", comentó.
"No, conozco los riesgos", respondió. "Pero soy temerario. Lo que no significa ser suicida", agregó. "Me he preparado psicológicamente. A veces los temores llegan, principalmente nutridos por mis familiares. Pero no tengo miedo. Lo que me podría llegar a pasar jugando también me puede llegar en cualquier otra parte", sostuvo.
"Voy a enfrentar los peligros pero intentaré reducirlos al máximo", garantizó Marcelo Pintado.
"Muchos me dijeron que estaba loco, en especial mi compadre Carlitos 'Cabezon' García Bes Espeche. Pero cuando lo decían no los escuchaba. No saben lo que es una pasión. No es una locura, sino un sueño", puntualizó.
5 de enero de 2011